Pasos, pasos pesados y profundos se escuchan acercar...
El
dueño de esas pisadas es un hombre, alto y fornido, de actitud atemorizante
pero que sin lugar a duda, carece de toda posibilidad de tomar sus propias decisiones.
Un hombre que ha sido despojado de todo carácter verdaderamente humano. Su alma
ya no le pertenece. Es un Ghoul. Un Adicto a la sangre vampirica, La sangre de
sus amos.
.-Señora-resuena
su voz en la habitación mientras se dirige de forma exaltada a su maestra.- los
objetivos se están moviendo. Por lo visto
se dirigen hacia acá.
.-risas,
es la única respuesta que recibe.-
El
sonido de aquella voz es hermoso, agraciado...Demasiado dulce para alguien que
se a embriagado de la belleza deslumbrante de esta mujer, sin embargo para los escépticos,
para aquellos de voluntades fuertes su vos no es mas que un sutil engaño que
esconde una existencia vacía, hipócrita y despiadada…demasiado despiadada
.-No
te preocupes mi fiel sirviente.-Dice ella mientras le extiende la mano a su Ghoul.
Este se inclina y la besa.-
No
hay razón para no ser Cortes con nuestros inesperados invitados
¿Nos
esta diciendo que no hagamos nada mi señora?- Dice algo preocupado el fiel sirviente.
No
HE DADO TALES ÓRDENES. ¡¡¡ ¿Acaso no te he dicho que no trates de pensar por mí?!!
Esto
se hará con mucho cuidado, lo que digo es que no hay que ser precipitados, pero
si muy precavidos.
¿Cuales
serán sus ordenes entonces mi señora?
Escuchad
con atención.
Resuena
con fuerza el viento en el exterior, las calles están iluminadas, como tratando
de atraer la luz del día a estas extrañas noches, la gente es temerosa,
sobretodo con aquellas cosas que le cautivan, o que le inquietan, así como lo
es la oscuridad.
La
noche es un nuevo mundo. Un nuevo amanecer, pero no para la frágil y sensible
raza humana, pero para estos mortales que ni siquiera son capaces de sentir los
latidos de sus propios corazones. NO... Estas horas de lóbregos momentos les
pertenecen. A ellos…solo a ellos.
-Minerva
y Perséfone aceleran en el auto que les lleva hasta el refugio de María Antonieta,
están impacientes, excitados, alertas, o por lo menos podrían estarlo si es que
sus corazones aun palpitaran al ritmo de las horas, como lo hacían antaño.
No
saben muy bien cuales son los sentimientos que les hacen apretar sus cuerpos
contra los asientos del auto, y poco les importa. Solo viven el momento previo.
Previo
a un sentimiento aun mayor, algo que incluso podría quizás… hacer palpitar por
unos segundos sus fríos corazones.
No
hacen ningún tipo de gesto con sus rostros. Están enfocados, visualizando lo
que esta por venir, pensando en todas las posibilidades. No saben muy bien cual
podrá ser su bienvenida… si es que así se le puede llamar.
[Continuara...]




realmente bien
uno se imagina muchas veces lo narrado, la idea es que los lectores se adentren en lo que leen y las letras te transporten al lugar y situacion, te conviertas en un espectador del lugar... del ambiente... de la escena, un fantasma en los espacios entre aquellos actores, viviendo aquellos desafios y esas vidas esos momentos.... y no puedan verte, oirte ni tocarte...
eso es buena lectura... ojalas cada dia mejoremos mas.
saludos
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Atte. Ionele -º-GATITO-º-MIAU